13/1/09

Audi TT clubsport quattro Concept



Con el prototipo TT clubsport quattro, Audi eleva el TT Roadster a una máquina deportiva de máxima pureza. Un potente motor, la más moderna tecnología y numerosos elementos derivados del motor de competición caracterizan al TT clubsport quattro. Purismo al más alto nivel: ese fue el objetivo perseguido por los ingenieros encargados de desarrollar este prototipo.
Sin capota, sin montantes A; en su lugar, una franja acristalada continua ubicada en una posición extremadamente baja y que recuerda de forma intencionada a un Speedster. La franja acristalada, estrecha y ligeramente oscurecida, enmarca el puesto de conducción.
El parabrisas panorámico y los dos salientes que se encuentran detrás del habitáculo en lugar de la caja de la capota traen a la mente imágenes del mundo de la competición.
Los arcos antivuelco ya utilizados en el TT Roadster son ahora más bajos, adaptándose a la altura de los asientos deportivos de tipo bacquet.

El frontal está dominado por la parrilla monomarco Singleframe, cuyo diseño se ha realzado mediante elementos de aluminio transversales. De este modo el TT clubsport quattro parece más plano de lo que ya es de por sí. Los cuatro aros de la marca no se han colocado en la parrilla, como viene siendo habitual en la mayoría de modelos Audi, sino sobre el capó del motor.
Las grandes entradas de aire en el frontal aportan ventilación adicional al motor TFSI de potencia incrementada. La luz de marcha diurna LED proporciona un llamativo acento luminoso a cualquier hora del día. En el parachoques trasero salta a la vista el silenciador final, que se ha fabricado en acero fino.

La lámina ubicada debajo del silenciador final acentúa desde el punto de vista óptico el carácter dinámico del vehículo. También el sistema de escape de dos tramos con sus tubos finales ovalados recuerda a los modelos deportivos de serie de Audi, como el RS 4.
En el diseño del lateral apenas hay, intencionadamente, interrupciones ópticas. Uno busca las manecillas de las puertas sin éxito. El TT clubsport quattro se abre mediante control remoto. Las puertas se abren con sólo pulsar un botónLas puertas se abren con sólo pulsar un botón. También el tamaño de los dos retrovisores exteriores se ha reducido al mínimo. Las llantas de 20 pulgadas con neumáticos en dimensiones 265/30 R20 realzan la poderosa puesta en escena, como lo hace también el ancho de vía, que en comparación con un TT de serie ha crecido 80 mm. Cabe destacar además que los pasos de rueda también se han ensanchado.

El vehículo está pintado en Gris Daytona, un color que Audi utilizó por primera vez en el RS 4 y el S8. En el diseño exterior se han utilizado tonos gris oscuro. El contraste viene dado por los elementos metálicos: la parilla del radiador y la parrilla lateral en metal color revólver, un tono que recuerda el acero y que confiere al TT clubsport quattro un espíritu deportivo al tiempo que rescata su más pura esencia.

El contraste óptico viene dado por las pinzas de freno en color naranja, que tienden un puente cromático entre el diseño exterior y el habitáculo interior. En los elementos del habitáculo, como las viseras, el reposabrazos y la parte trasera de los asientos de tipo bacquet encontramos de nuevo detalles en este luminoso tono, que pone la nota de color en el vehículo. El asiento de cuero negro ofrece, asimismo, una particularidad: en el asiento se ha grabado un motivo con láser. Dicho motivo ha sido diseñado especialmente para el TT clubsport quattro y consiste en un juego con el logo TT.

La deportividad que su diseño exterior refleja continúa en el interior del vehículo. También aquí el purismo ha sido el objetivo perseguido. Los dos pasajeros ocupan asientos deportivos de competición de tipo bacquet. En combinación con los cinturones de 4 puntos y tres pulgadas de ancho, estos asientos ofrecen a conductor y acompañante una sujeción óptima incluso en situaciones extremas, como por ejemplo en las pistas de competición. La generosa utilización de aluminio ya viene siendo habitual en Audi.

El aluminio destaca especialmente en el volante, decorado con un radio doble de este ligero metal. También en los pedales, fresados en aluminio y dotados de una estructura acanalada. De este modo no sólo posibilitan un mejor agarre, sino que además reducen su peso. Además, en el TT clubsport quattro no sólo el conductor dispone de un reposapiés, sino también el acompañante.

El diseño en aluminio destaca también en la corredera del cambio, que se ha tomado prestada del nuevo deportivo Audi R8 con motor central, y el pomo de la palanca de cambio realizado en aluminio. El metal ligero se ha utilizado también en los asideros para cerrar las puertas y en las manecillas de las mismas. Ambos elementos están perforados, lo que realza aún más el carácter purista del interior.

En comparación con un modelo de serie, la zona de las taloneras presenta un nuevo diseño. No se ve ahora interrumpida por ninguna moldura, sino que acentúa el ancho del vehículo. El toque visual viene dado por una nueva moldura de acceso que se ha desplazado hacia el interior del vehículo y por las alfombrillas con el logotipo TT en aluminio. La moldura continua que se extiende por el antepecho de las puertas también se ha realizado en este metal ligero.

Los diseñadores de Audi nos proponen una original idea muy en el ámbito Entertainment. De las tres salidas de aire redondas ubicadas en la zona superior del cockpit, la central adopta una función diferente a las demás: aquí se ha optado por montar una interface configurada, entre otros, para el reproductor MP3 de Bang & Olufsen BeoSound 2. El reproductor redondo de este prestigioso socio de la marca Audi encaja con exactitud en la apertura circular y supone un verdadero placer para los sentidos tanto desde el punto de vista óptico como acústico.

El cuadro de instrumentos se diferencia sustancialmente del que incorpora un modelo de serie. Los indicadores colocados en vertical y el gráfico en color son las características más destacables. Los displays del reloj y los kilómetros han sufrido las consecuencias de la purista orientación básica del vehículo y se han eliminado.

El carácter de competición del Audi TT clubsport quattro se ve realzado por la técnica. Los ingenieros de Audi han potenciado al motor 2.0 TFSI superando los 260 caballo de potencia conseguidos en el Audi S3. El cuatro cilindros con turbosobrealimentación e inyección directa de gasolina (FSI) atraviesa la mágica barrera de los 300 caballos. Gracias a la modificación del colector de admisión, este motor altamente eficiente (nombrado en 2005 y 2006 "mejor motor del año" en su clase) puede proporcionar una mayor potencia. La fuerza se transmite a las cuatro ruedas. Con ello, el TT clubsport quattro es el primer TT de la nueva generación con cuatro cilindros que emplea la tracción integral permanente quattro.

Otra novedad en esta categoría de potencia es la caja de cambios. Gracias a su doble embrague, el cambio manual automatizado S tronic cambia de marcha prácticamente sin interrupción de la fuerza tractora y sin que el conductor lo perciba. Pero si el conductor desea, también puede seleccionar las seis marchas en el modo manual. Los procesos de cambio se realizan en apenas fracciones de segundo.

Al abrir el capó del motor aparece ante nuestros ojos una vista fascinante. No hay cables ni grupos secundarios superfluos; el vano motor parece estar completamente despejado. El propulsor no se encuentra escondido debajo de una cubierta. Como genialidad técnica puede considerarse la barra de torretas que se extiende por encima del motor. No sólo aporta mayor rigidez al vehículo, sino que además incorpora el depósito de compensación del líquido de refrigeración. El ABS se ha trasladado del vano motor al habitáculo. Tampoco el climatizador ni el filtro de carbón activo se encuentran en el vano motor. Un filtro de aire de competición se encarga de que el motor respire adecuadamente. El sistema de escape ha sido adaptado a las deportivas prestaciones en marcha, y gracias a su ajuste especial genera un verdadero sonido de competición.

Es la primera vez que en el TT se utilizan los frenos cerámicos. Estos frenos eliminan completamente el efecto fading y posibilitan numerosas maniobras de frenada bruscas sin tendencia al fading. Audi ha empleado también aquí la gran ventaja que la experiencia le ha dado en este campo, ya que los frenos cerámicos se montan también, por ejemplo, en el RS4 y en el A8 y S8, y se siente orgulloso de la creciente aprobación que encuentran entre los clientes.

El Audi TT clubsport quattro es una máquina de conducción purista. Aúna las prestaciones de un deportivo con un diseño único. Por un lado sigue siendo un TT, por el otro, sin embargo, viene a demostrar en lo que puede llegar a convertirse un vehículo de fabricación en serie tan fascinante. Se está estudiando la posibilidad de producir una serie pequeña.

1 Comentarios :

Anónimo dijo...

wow q autazo

 

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